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24 de julio, 2026
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Los mundos sonoros de Myriam Bleau y su coreografía de la luz

MUTEK25 20240823 Myriam Bleau Nien Tzu Weng c Kinga Michalska 2 min

Hay momentos en los que el arte digital deja de ser una imagen plana de fondo y pasa a convertirse en una presencia física que moldea la arquitectura del espacio. La tecnología, lejos de ser un medio frío, se transforma en un canal de resonancia donde el cuerpo, la luz y las frecuencias sonoras entablan un diálogo directo. En esa intersección precisa entre la matemática del código y la carga poética del espacio es donde habita la obra de Myriam Bleau.

Formada en guitarra de jazz, con un máster en música electroacústica por la Université de Montréal y un recorrido en estudios literarios, la compositora, artista digital y performer canadiense une esa dimensión conceptual con la investigación tecnológica de vanguardia. Bleau regresa a Buenos Aires para formar parte de la Edición 8 de MUTEK.AR. El miércoles 7 de octubre, la sala Martín Coronado del Teatro San Martín recibirá la presentación de Hypermobility dentro del marco de A/Visions, el programa insignia del festival dedicado a las experiencias audiovisuales a gran escala que redefinen la relación entre imagen y sonido.

Cuando el código se siente como magia

Hablar de los mundos sonoros de Myriam Bleau es adentrarse en una práctica de worldbuilding donde la acústica no conoce fronteras rígidas. Bleau no se adscribe a una sola estética; por el contrario, habita una pluralidad de lenguajes que van desde el pulso meditativo del ambient y la densidad inmersiva del drone, hasta las estructuras fracturadas del techno deconstruido y la libre exploración experimental. Para ella, el sonido es la piedra angular desde la cual erigir arquitecturas vivas.

Bleau sitúa el cuerpo y la gestualidad en el centro de la escena: sus movimientos físicos son los que hacen reaccionar a las máquinas, transformando la luz y el sonido en directo. En la visión de la artista, la tecnología no actúa como una herramienta subordinada, sino como un colaborador activo con el cual se co-crea la pieza en tiempo real. Reflexionando sobre este encuentro fascinante entre el artificio digital y la percepción humana, Bleau sintetiza que "cuando ves una tecnología increíble por primera vez, se siente como magia".

El sonido como materia esculpida

En Hypermobility, los rayos láser atraviesan la sala sobre el público para crear techos, túneles y planos volumétricos que reconfiguran el espacio durante la performance. La artista logra una sincronicidad milimétrica donde la señal de audio modula directamente los motores del láser: en el instante exacto en que un sonido es emitido, este activa un haz luminoso que le da forma en el aire. De este modo, la propuesta desplaza la idea tradicional del "show de luces" para invitar a que el oyente trascienda el oído y conecte con el volumen de la materia sonora.

A través de esa luz que proyecta formas, geometrías y palabras en movimiento, Bleau introduce subtextos implícitos en el espacio. "La idea es que el oyente visualice el sonido. Dibujo palabras y se trata más de la energía visual", explica la artista. Mediante esta tipografía luminosa suspendida en el aire, se cuelan términos sutiles que recuerdan que hasta el gesto lumínico más abstracto guarda una intención, conectando la experiencia sensorial con una reflexión sobre las narrativas y lenguajes contemporáneos.

Myriam Bleau hypermobility crop

La autenticidad de su hacer

El compromiso de Bleau con la realidad es profundo; se define a sí misma como una creadora con una postura. De allí que en Hypermobility explore las implicaciones sociales, políticas y medioambientales de la circulación moderna: el desplazamiento global incesante, la velocidad del turismo y las tensiones del artista contemporáneo, quien para hacer circular su obra necesita trasladarse físicamente, enfrentando las aristas de un mismo sistema.

Sin embargo, las alegorías políticas implícitas en su trabajo no se presentan como un dogma evidente a simple vista, sino que laten sutilmente en cada gesto, píxel y onda sonora. "Me gusta usar metáforas", reconoce la artista, pero sin que las consignas sobre las cuales trabaja opaquen la experiencia sensible. Sigue queriendo, ante todo, que "la obra funcione como una obra de arte".

De los trompos al láser

Esta no será la primera vez que el público local sea testigo de su trabajo. La primera visita de Myriam Bleau a MUTEK.AR ocurrió en la edición de 2018, cuando deslumbró con Soft Revolvers, una performance en la que ponía en giro cuatro trompos de acrílico transparente equipados con sensores que transformaban el movimiento giratorio en datos musicales en tiempo real.

Desde muy joven, Bleau tenía claro su norte: "dedicarse a la música". Sin embargo, su paso por las letras aportó un tamiz literario a la dimensión conceptual de sus proyectos, una inquietud que la llevó a explorar la materia digital en piezas como Unsculpt (2021) —donde subvierte la idea de la forma y el cuerpo material— y Second Self (2024), donde cuestiona cómo los avatares digitales redefinen la identidad. De aquel uso pionero de los trompos en su primera visita porteña al despliegue monumental de haces de luz láser que define su presente creativo, la artista ha recorrido un camino donde la tecnología siempre se pliega al servicio del cuerpo y del espacio.

Myriam Bleau trompos 1 crop

Un encuentro en A/Visions

El regreso de Myriam Bleau a MUTEK.AR suma un nuevo hito al programa de esta edición: una propuesta donde la materia luminosa y las frecuencias convergen para redefinir los contornos de la sala. Lejos de ser un despliegue puramente técnico, la obra habita ese territorio donde el código se vuelve materia viva y la luz cobra un peso esculpido.

En el fondo, aunque este principio guíe piezas de distinta índole dentro de su trayectoria, el motor que impulsa las creaciones de Myriam Bleau mantiene un pulso inalterable. Como suele reflexionar la propia artista: “la naturaleza de las interfaces permite jugar con el espacio y crear situaciones que requieren un pensamiento coreográfico”. En Hypermobility, esa misma lógica se desplazará del cuerpo al haz de luz láser para convertir el escenario en un diálogo dinámico, sintonizando a la perfección con el espíritu vanguardista e inmersivo que caracteriza al universo MUTEK. Así, Bleau moldeará la escucha y dibujará estructuras vivas en el aire, transformando el teatro en un territorio puramente poético

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