Abrir el menú Cerrar el menú
24 de julio, 2026
Lista de Novedades

SEULEMENT: Imperfección como Resistencia

MUTEK25 20240822 Seulement Vivien Gaumand 8 min

La impecabilidad del código cautiva; el trazo humano conmueve. En un panorama donde la producción digital y el software han alcanzado niveles extraordinarios de precisión y posibilidades expresivas, el gesto analógico encuentra nuevas formas de enriquecer el relato sonoro. Bajo el alias SEULEMENT, el músico, realizador audiovisual y compositor canadiense Mathieu Arsenault propone una convivencia táctil con los equipos: un espacio donde el recorte impreso a mano, la captura artesanal y la voz humana aportan esa cuota de textura e imprecisión orgánica a la arquitectura de las señales codificadas. Reivindicar el detalle manual no es una batalla contra lo digital, sino una declaración conceptual sobre la belleza de la intervención humana y la exploración de la vulnerabilidad corporal frente a la era de la perfección tecnológica e inteligencia artificial.

El próximo viernes 7 de agosto, SEULEMENT se presentará en Artlab como parte de AVANT MUTEK, el ciclo que anticipa la octava edición del festival —a celebrarse en octubre—, fortaleciéndolo y promoviendo el diálogo entre las escenas digitales de Montreal y Argentina. Conocido como el líder de la banda de rock electrónico Technical Kidman, y con una práctica que hoy se extiende al cine, la danza y los álbumes experimentales, Arsenault regresa a la ciudad con un show único e hipnótico: su aclamada performance live A/V Bricolage Architecture.

El laboratorio de lo tangible

Frente a la pantalla de Artlab, Arsenault desmantela la ilusión de la perfección automatizada. Su trabajo no busca prescindir de las herramientas modernas, sino someterlas al filtro del cuerpo sobre el escenario: allí, Mathieu explora el potencial transformador de la voz humana en contextos digitales, utilizando su propia voz como materia prima, moldeando y deconstruyendo grabaciones vocales hasta transformarlas en minuciosas arquitecturas sonoras. El gesto vocal actúa como el generador primario a través de loops que dialogan con fragmentos de flauta, procesados en tiempo real como una interfaz viva que le da forma a la señal acústica frente al espectador.

Pero la exploración de lo físico no se agota en la interpretación sobre las tablas. En lugar de esconder las costuras de la producción o refugiarse en acabados digitales prefabricados, Arsenault decide exponer las huellas de todo el proceso. Para entender el impacto visual que retumba en la pantalla, hace falta retroceder varios pasos y mirar hacia el lugar donde se gesta la materia prima.

Seulement Press Shot

Artesanía del movimiento

La propuesta de SEULEMENT es el resultado de una constante evolución sonoro-visual, transitando desde el impacto del rock electrónico de sus inicios hacia un minimalismo orgánico, revelando nuevas dimensiones y texturas. Hay algo de alquimia solitaria en la génesis de Bricolage Architecture. Antes de que el sonido resuene en la sala, la obra comienza con un paciente trabajo manual: Mathieu Arsenault corta, ensambla y fotografía recortes de papel y cartón. Fotograma a fotograma, esas maquetas son registradas para construir secuencias animadas cuya velocidad genera una sensación de parpadeo.

Esta ilusión de parpadeo (flicker) se logra fotografiando las figuras y sus calados por separado sobre una mesa de luz, generando capas y juego de sombras sobre el plano. Es precisamente en ese proceso artesanal donde el error cobra valor, como explica el propio artista: “Crear fotogramas en blanco y negro por separado genera más irregularidades de alineación, lo cual es muy bienvenido en este trabajo.”

Ya en el escenario, frente a la pantalla gigante, ese archivo de imágenes cobra una segunda vida. En su show live A/V, Arsenault manipula, procesa y sincroniza ese material audiovisual en tiempo real, mientras ejecuta la música en vivo. De esta manera, Bricolage Architecture despliega una profunda experiencia sensorial donde la calidez del trabajo manual y la intensidad de la señal electrónica terminan hablando el mismo idioma: el de la resistencia frente a la perfección técnica absoluta.

Cuaderno De Trabajo

Frente a la idea generalizada de que las máquinas producen una perfección desprovista de errores, la propuesta de SEULEMENT plantea una revalorización del gesto humano. En Arquitectura Bricolaje, además de cuestionar la idea de perfección, el artista posiciona a la irregularidad como una fuerza viva que se resiste activamente a la estandarización, convirtiendo al error en un rasgo de sensibilidad íntima: “En mi trabajo, intento dotar estas irregularidades como un vector de humanidad. En cada una de las rasgaduras de cartón yace la tragedia de un cuerpo que intenta alcanzar una idea de perfección, pero fracasa.”

Accidentes afortunados

El origen conceptual de su propuesta en stop-motion —la técnica de animación cuadro por cuadro a partir de objetos reales— nació de una divertida paradoja: al comenzar con el proyecto, el artista bromeaba entre amigos diciendo que intentaba hacer una versión en cartón de obras digitales complejas e hiperprecisas. Sin embargo, tras fracasar al intentar emular la precisión de las imágenes creadas por computadoras, comenzó a ver sus propias limitaciones como el tema central de la obra.

De este modo, la imposibilidad de imitar a la máquina convirtió a toda la performance en un "afortunado accidente".

Seulement codec sessions crop

Sincronía orgánica

Esta integración audiovisual convierte la performance en un marco vivo e irrepetible. Lejos de la reproducción fría de un archivo prediseñado, el show de SEULEMENT respira y se recalibra frente al espectador, recordando que el verdadero valor del arte electrónico no reside en la impecabilidad del sistema, sino en la tensión latente entre el creador y el entorno tecnológico.

Aunque la naturaleza fulgurante e intermitente de la obra pueda resultar desafinante en un primer contacto, la propuesta funciona como una invitación abierta a dejarse llevar y habitar la experiencia desde el cuerpo, entendiendo que el despliegue técnico no busca abrumar sino conmover. En última instancia, su obra demuestra que oponerse a la rigidez del algoritmo no requiere desconectarse del presente, sino reapropiárselo: encontrar el arte de humanizar lo defectuoso es, al final del día, nuestra última y más auténtica forma de resistencia. Un recordatorio vital de que, como bien sintetiza Mathieu: “Más allá de la intensidad de la propuesta, la conexión que intento establecer es, ante todo, profundamente emocional.”

Copia URL para compartir Copiado al portapapeles